La elección de proveedores ha sufrido cambios importantes después del periodo de crisis global que hemos sufrido.

Antes éramos muy sensibles a la calidad de nuestros proveedores, exigíamos el mejor servicio con un precio razonable, la calidad se hacía valer. La crisis cambió ese estatus y antepusimos el precio a la calidad, se apretaban los márgenes, se ajustaban los costes al máximo y la calidad no se miraba tanto.

Pasada la crisis, llegamos a un estado de estabilidad relativa donde no nos fijamos tanto en la calidad del proveedor. Hemos asumido ciertos defectos y nos hemos vuelto más permisivos, los malos momentos nos han condicionado y ahora preferimos no asumir riesgos y permanecer en lo conocido.

Como todo periodo, cambiará, la sensación de calma evolucionará a necesidad de mejora y reconducirá las inversiones a contextos anteriores.

Jose Francisco Prados
Director General